martes, 18 de agosto de 2015

DESARROLLO PERSONAL Y PROFESIONAL


Hace un tiempo hice una exposición en una reconocida universidad de Lima a un grupo de jóvenes estudiantes de derecho de primeros ciclos. En dicha exposición les comentaba sobre las personas que trabajaban en la administración pública y como, en el futuro, muchos de ellos formarán parte de esas canteras.

Muchos de los estudiantes me indicaron que jamás trabajarían para el Estado y nunca se convertirían en burócratas. Cuando les pregunté el porqué, la mayoría me contestó que no querían trabajar detrás de un escritorio rodeado de miles de papeles, atendiendo al público a través de una maraña interminable de trámites administrativos.

Lleno de curiosidad les pregunté, a qué pensaban dedicarse una vez que concluyeran la universidad. La mayoría me miró como si hubiera mencionado un sacrilegio. La respuesta fue, voy a ejercer la profesión de abogado, en un bufete de abogados y en los tribunales.

Me pareció muy curioso, y les indique que, si bien yo también soy abogado, estudié un MBA, soy consultor externo de varias empresas en el desarrollo de negocios, fui jefe de una importante dirección del Estado y dicto conferencias, todas estas actividades muy lejanas a la labor de abogado litigante tradicional. Les comenté que hace más de 10 años que no pisaba un tribunal y no pensaba hacerlo en el futuro y que mis socios eran expertos en el desarrollo de tecnologías y marketing. También les comenté que mi esposa era abogada, pero trabajaba en una oficina de recursos humanos.

Me di cuenta que muchos de estos jóvenes estudiantes no tenían muy claro cuál sería su futuro profesional. Sus padres, en muchos casos, les habían enseñado que era importante tener un título profesional para conseguir un buen empleo y asegurar su futuro, pero no tenían claro nada más. En ese momento les pregunté: ¿Cómo se ven en 10 años? Las respuestas fueron muy variadas. La mayoría pensaba encontrar un buen trabajo que les asegurara su futuro, como sus padres les habían educado.

La siguiente pregunta que les hice fue, ¿Cómo pensaban obtener el trabajo de sus sueños? En los bufetes de abogados más importantes, gran parte de sus profesionales sabe inglés u otro idioma. Tiene conocimientos avanzados de computación, tienen maestrías en una serie de especialidades (no todas en derecho) y una experiencia importante en otros bufetes, empresas o entidades del Estado.

Entonces ¿Cómo planeas llegar al empleo de tus sueños? Para que un proyecto sea exitoso, debe seguirse un plan, donde lo más importante es tener un objetivo claro. En la vida y en  nuestra actividad profesional es similar, hay que tener un plan con unos objetivos claros. Como se dice en algunas partes, no todo cae del cielo, si quieres un milagro, debes ayudar a que se cumpla. Este plan sobre nuestro futuro profesional es conocido como empleabilidad o desarrollo profesional.

Independientemente a las definiciones, el sentido de este blog es contribuir para que aquellas personas puedan lograr ese objetivo, ese empleo con el que sueñan pero que el instituto o la universidad no te enseñan a conseguir. Espero que semana a semana y con la ayuda de ustedes, a través de sus aportes, ayudemos a otros a lograr este sueño.



Para empezar, les dejo un interesante video sobre las 10 grandes actitudes para el desarrollo personal.

Diez grandes actitudes para el desarrollo personal y profesional



Desarrollo Personal
Desarrollo Profesional
Empleabilidad




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